9 ago 2012

9 de agosto, Santa Teresa Benedicta de la Cruz



"No hace falta dar, en el curso de la vida, con una justificación de la experiencia religiosa. Pero sí que hace falta decidirse por Dios o contra Él. Esto es lo que se nos exige: decidirnos sin certificado de garantía. Esta es la gran osadía de la fe. El itinerario que va de la fe a la visión, no al revés. Quien es demasiado orgulloso para pasar por esa portezuela no entra. Pero el que pasa, consigue ya en esta vida una claridad cada vez mayor y experimenta lo justificado del credo ut intelligam [creo para entender].
 También yo creo que en esto hay poco que hacer con construcciones o fantasías: donde se carece de experiencia propia hay que atenerse al testimonio de homines religiosi (hombres religiosos). Ahí sí que no hay carencias. 
Para mi manera de sentir, los más impresionantes son los místicos españoles, Teresa y Juan de la Cruz".

Edith Stein, 1929
Carmelita, mártir, compatrona de Europa

7 ago 2012

Oración a Nuestra Señora de Covadonga

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
he subido a la montaña, he venido a tu cueva, Virgen María, para venerar tu imagen, Santina de Covadonga.

Con tus hijos de Asturias y de España entera
quiero hoy proclamar tus glorias y unirme a tu canto:
tú eres la sierva del Señor, nuestra Madre y Reina.

Como peregrino que ansía afianzar su esperanza,
vengo a este santuario, testigo de tanta fe y amor en la Historia, hogar seguro, bajo tu cobijo, entre los montes, donde pusiste tu casa y sin cesar dispensas los dones de tu Hijo.

Junto con los pastores y fieles de esta Iglesia de Asturias, a ti, que eres dulzura y esperanza de cuantos te imploran, te pido el don de la esperanza que ilumina el futuro, el gozo perenne de la fe, el ardor ardiente (le la caridad.

Ayúdanos a vivir en comunión sincera, sabiéndonos Iglesia de Dios, hermanos de Cristo e hijos tuyos,
para dar testimonio de unidad y reavivar en nuestro pueblo la fe.

Te pido, Señora, desde este corazón de Asturias que es tu cueva, por todos los que invocan tu nombre en tantos otros templos que, esparcidos en la geografía del Principado, son faros de fe, santuarios donde brota el fervor de la esperanza, morada tuya donde tus hijos se reúnen en torno al altar.

Quiero presentarte y poner ante tus pies, Virgen de Covadonga, a todos tus hijos de Asturias,
las gentes del campo y los hombres del mar,
los mineros con su duro e inclemente trabajo,
los niños y los ancianos, los enfermos y todos los que sufren en el cuerpo y en el alma, las familias y, sobre todos, los jóvenes, promesa del futuro,
que buscan la razón y el sentido de su vivir.

Alcanza para todos de Dios, «rico en misericordia»,
con tu poderosa mediación maternal,
la gracia del perdón y de la reconciliación
que Cristo tu Hijo nos ha merecido
para vivir en paz con Dios y con los hermanos.

Protege, Virgen Santa de Covadonga,
a cuantos vienen hasta tu templo
para unirse en matrimonio bajo tu mirada maternal.
Haz que experimenten, como los esposos de Caná,
la gracia de tu intercesión y la presencia salvadora de tu Hijo, para que la fe cristiana sea fundamento inquebrantable de su hogar, y el amor verdadero fortalezca su unión y se abra fecundo a la vida.

Mira, madre de Asturias, a todos los emigrantes de esta tierra que desde lejos vuelven sus ojos hasta este santuario, en espera de poder regresar a su patria y contemplar tu rostro, que atrae los corazones e irradia luz y paz.

«Santina de Covadonga», «causa de nuestra alegría»,
ilumina a cuantos llegan a estas montañas para que reconozcan, en medio de tanta belleza, a quien «yéndolas mirando, con sola su figura, vestidas las dejó de su hermosura», y así se dejen atraer por la bondad y belleza del Creador que hizo de ti el vértice de la hermosura humana y divina.

Suscita, madre de Asturias, entre los hijos e hijas de las familias cristianas, vocaciones de apóstoles y misioneros: nuevos sacerdotes, religiosos y religiosas,
personas consagradas y seglares comprometidos,
al servicio del reino y de la civilización del amor.

Haz que, hoy como ayer, los hijos de Asturias sigan a tu Hijo por el camino de la santidad. y siembren la semilla del Evangelio desde aquí hasta los confines de la Tierra.

Madre y maestra de la fe católica, haz que Covadonga siga siendo, como antaño lo fue, altar mayor y latido del corazón de España.

Y a quienes te cantamos como "la reina de nuestra montaña", y a todos los hermanos que peregrinan por los senderos de la fe, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, que nos ofreces siempre como salvador y hermano nuestro.
Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Amén.

Juan Pablo II
Covadonga (Asturias), 21 de agosto de 1989
 

9 jul 2012

Armadura de Dios

Padre Celestial, yo ahora, por la fe, pido la protección de tu armadura para que pueda permanecer firme contra Satanás y todas sus huestes y, en el nombre del Señor Jesús, vencerlas.

Yo acato tu verdad contra las mentiras y los errores del enemigo astuto.

Yo tomo tu justicia para vencer los malos pensamientos y las acusaciones de Satanás.

Yo tomo el equipo del Evangelio de la paz y dejo la seguridad y las comodidades de la vida para combatir al enemigo.

Y, por encima de todo, tomo tu fe para cerrar el camino de mi alma a las dudas e incredulidades.

Yo tomo tu salvación y confío en Ti para que protejas mi cuerpo y mi alma contra los ataques de Satanás.

Yo tomo tu Palabra y oro para que el Espíritu Santo me capacite para usarla eficazmente contra el enemigo, para cortar toda esclavitud y para liberar a todo cautivo de Satanás, en el poderoso y conquistador nombre de Jesucristo, mi Señor.

Yo me visto con esta armadura, viviendo y orando en completa dependencia de Ti, bendito Espíritu Santo.

Amén.


Oración

Señor Jesús, quiero en este momento clamar al poder redentor de tu Sangre, lavando nuestra mente, nuestro conciente, subconsciente e inconsciente. Queremos pedir, oh Padre, que todas las fortalezas que el maligno ha erguido en nuestra mente sean destruidos ahora en el Nombre y autoridad de Cristo Jesús y por el poder de Su Preciosa Sangre. Amén.

28 jun 2012

Dos años en brazos de María

Querida familia, 

¡¡¡¡Este próximo día 30 de junio cumplimos 2 años!!!! ¿Qué os parece si hacemos un regalo a nuestra mamá María?

La propuesta es:

1. Preparar a nuestra mamá una fiesta en nuestra casa. Invitarla 1 día a comer o cenar, reservarla un asiento, cocinar un plato, un postre, con mucho amor para Ella. Y compartir con Ella y con nuestra familia y amigos esa comida. Cualquier día durante el próximo mes de julio será una buena fecha, ¿os gustaría invitar a mamá a Comer?

2. Realizar 1 pequeño acto de amor diario a nuestra mamá, durante este mes. Pensando en Ella, ofreciéndoselo a Ella, de forma que al final del mes tengamos un ramo con 31 flores de amor. Puede ser simplemente una mirada, un beso, un pensamiento, un acto de amor con alguien que sufre, un minuto de adoración, una Eucaristía ofrecida por Ella, un oración escrita para Ella......... un pequeño (GRAN) acto hecho con mucho (MUCHÍSIMO) Amor. 

Si además, después queréis compartir con todos nosotros imagénes, recetas, testimonios de esas comidas con mamá, o de esos actos de amor, podéis enviárselo a Marta María por email. Y así ella los publicará en el blog - si alguien por humildad no quiere que su nombre aparezca por favor indicárlo. 

¡¡Vamos a llenar los brazos de mamá de Amor y su carita de besos!!
un millón de gracias por todo 
¡Esta familia es un regalo del cielo!
unidos en la oración y la Eucaristía
Marta María y Raúl

26 jun 2012

Lo que María nos dice de la Adoración



Ya en sus apariciones en Fátima enseñaba a los niños el valor de la adoración y cómo la respuesta al amor de Dios tiene valor de redención. Tal el significado de la oración dada a los pastorcitos: "Dios mío, yo creo en Ti, te adoro, confío en Ti, espero en Ti y te amo. Te suplico que perdones a los que no creen en Ti, no te adoran, no confían en Ti, ni esperan, ni te aman".
   
Por medio del ángel de Fátima recordamos que la adoración libera el poder de Dios para la conversión del mundo. El mismo ángel, al presentarle a los tres niños el cáliz y la Sagrada Forma, les hizo repetir : "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente, te ofrezco el santísimo cuerpo de Jesucristo, su preciosísima sangre, alma y divinidad presente en todos los tabernáculos del mundo en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencia con que se te ofende. Por los infinitos méritos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María te suplico la conversión de todo el mundo". Postrados en adoración los niños veían la sangre colar de la Hostia en señal del divino sacrificio reparador de las ofensas inferidas a Dios y de la gracia de conversión que descendía para salvación de las almas.

    En muchas otras apariciones, la Virgen Santísima recuerda la verdadera y real presencia del Señor en la Eucaristía y la importancia de la adoración. Así, en San Nicolás dice: "Debe ser el Señor único centro de adoración de sus fieles. Es ésta una invitación para adorar a Jesús eucarístico, ya sea con la oración o en solemne silencio. El Señor está allí presente y llega a los corazones anhelantes de su amor. Renovad diariamente, tanto externa como interiormente, este acto de ofrecimiento, como reparación por las almas infieles, por los que, por ignorancia, viven apartados de Dios. Adorad a Jesús y su gracia os envolverá. ¡Alabado sea su Santo Nombre!" (mensaje 1535).
    En Medjugorje varias veces se refiere a la adoración. En sus mensajes nos dice: "Adoren al Santísimo sin interrupción", "Enamórense de Jesús en la Eucaristía", "Cuando los fieles adoran al Santísimo reciben grandes gracias y yo siempre estoy allí, junto a ellos en adoración a mi Hijo".
    Los grandes santuarios marianos centran su espiritualidad en el culto eucarístico. Entre otros recordemos a Lourdes, Medjugorje, San Nicolás.
    En Medjugorje surgieron comunidades religiosas que centran su vida en la adoración y propenden a la adoración perpetua.

    El Santo Padre, en su encíclica Incarnationis Mysterium, dice: "Durante 2000 años la Iglesia ha sido la cuna en la que María coloca a Jesús y lo entrega a la adoración y contemplación de todos los pueblos. Que la humildad de la Novia haga que brille aún más la gloria y el poder de la Eucaristía, la que Ella celebra y atesora en su corazón".
    La Adoración Perpetua hace, de Cristo, Rey y trae su Reinado sobre la tierra. Él prometió: "Reinaré en cada corazón, en cada hogar, en cada país del mundo entero. Reinaré por el amor omnipotente y todopoderoso de mi Corazón Eucarístico". Como dice el P. Martin Lucia, misionero de la Adoración Perpetua: "En eso consiste el triunfo del Corazón Inmaculado que la Santísima Virgen profetizó en Fátima".

Padre Justo A. Lofeudo 
Misionero del Santísimo Sacramento

19 jun 2012

Para después de la comunión

Has venido a visitarme
como Padre y como amigo
Jesús, no me dejes solo...
¡quédate Señor conmigo!

Por el mundo envuelto en sombras
soy errante peregrino,
dame tu luz y tu gracia...
¡quédate Señor conmigo!

En este precioso instante
abrazado estoy contigo
que esta unión nunca me falte...
¡quédate Señor conmigo!

Acompáñame en la vida
tu presencia necesito,
sin ti desfallezco y caigo...
¡quédate Señor conmigo!

Declinando está la tarde
voy corriendo como río al
hondo mar de la muerte...
¡quédate Señor conmigo!

En la pena y en el gozo
sé mi aliento mientras vivo.
Hasta que muera en tus brazos
¡quédate Señor conmigo!

Padre Pío