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12 oct 2012

12 de Octubre, Virgen del Pilar

La Santísima Virgen del Pilar de Zaragoza tiene el honor de ser la primera de las apariciones marianas de la historia. De acuerdo con la tradición, el día 2 de enero del año 40 d.c., la Virgen Santísima se apareció en carne mortal al apóstol Santiago y a un grupo de convertidos que se hallaban orando a orillas del río Ebro. Ahí les manifestó su deseo de que se le diese culto para siempre en aquel lugar. Santiago y sus compañeros construyeron una capilla, siendo por tanto, el primer templo construido en honor de la Virgen María. Conviene subrayar que, a diferencia de otras apariciones marianas, se trata de una aparición singular y única en la historia, ya que tuvo lugar cuando la Virgen todavía vivía en carne mortal. De ahí que con razón la liturgia del 2 enero, fiesta de la Venida de la Virgen, proclame: "con ninguna nación hizo cosa semejante". El Papa Clemente XII estableció la fecha del 12 de Octubre para la festividad de la Virgen del Pilar.




ORACIÓN DE JUAN PABLO II

Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en esta tierra española donde tantos frutos ha producido. Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas. ¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra! A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos. Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras. En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad. En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia. Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, oh María a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea.

7 ago 2012

Oración a Nuestra Señora de Covadonga

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
he subido a la montaña, he venido a tu cueva, Virgen María, para venerar tu imagen, Santina de Covadonga.

Con tus hijos de Asturias y de España entera
quiero hoy proclamar tus glorias y unirme a tu canto:
tú eres la sierva del Señor, nuestra Madre y Reina.

Como peregrino que ansía afianzar su esperanza,
vengo a este santuario, testigo de tanta fe y amor en la Historia, hogar seguro, bajo tu cobijo, entre los montes, donde pusiste tu casa y sin cesar dispensas los dones de tu Hijo.

Junto con los pastores y fieles de esta Iglesia de Asturias, a ti, que eres dulzura y esperanza de cuantos te imploran, te pido el don de la esperanza que ilumina el futuro, el gozo perenne de la fe, el ardor ardiente (le la caridad.

Ayúdanos a vivir en comunión sincera, sabiéndonos Iglesia de Dios, hermanos de Cristo e hijos tuyos,
para dar testimonio de unidad y reavivar en nuestro pueblo la fe.

Te pido, Señora, desde este corazón de Asturias que es tu cueva, por todos los que invocan tu nombre en tantos otros templos que, esparcidos en la geografía del Principado, son faros de fe, santuarios donde brota el fervor de la esperanza, morada tuya donde tus hijos se reúnen en torno al altar.

Quiero presentarte y poner ante tus pies, Virgen de Covadonga, a todos tus hijos de Asturias,
las gentes del campo y los hombres del mar,
los mineros con su duro e inclemente trabajo,
los niños y los ancianos, los enfermos y todos los que sufren en el cuerpo y en el alma, las familias y, sobre todos, los jóvenes, promesa del futuro,
que buscan la razón y el sentido de su vivir.

Alcanza para todos de Dios, «rico en misericordia»,
con tu poderosa mediación maternal,
la gracia del perdón y de la reconciliación
que Cristo tu Hijo nos ha merecido
para vivir en paz con Dios y con los hermanos.

Protege, Virgen Santa de Covadonga,
a cuantos vienen hasta tu templo
para unirse en matrimonio bajo tu mirada maternal.
Haz que experimenten, como los esposos de Caná,
la gracia de tu intercesión y la presencia salvadora de tu Hijo, para que la fe cristiana sea fundamento inquebrantable de su hogar, y el amor verdadero fortalezca su unión y se abra fecundo a la vida.

Mira, madre de Asturias, a todos los emigrantes de esta tierra que desde lejos vuelven sus ojos hasta este santuario, en espera de poder regresar a su patria y contemplar tu rostro, que atrae los corazones e irradia luz y paz.

«Santina de Covadonga», «causa de nuestra alegría»,
ilumina a cuantos llegan a estas montañas para que reconozcan, en medio de tanta belleza, a quien «yéndolas mirando, con sola su figura, vestidas las dejó de su hermosura», y así se dejen atraer por la bondad y belleza del Creador que hizo de ti el vértice de la hermosura humana y divina.

Suscita, madre de Asturias, entre los hijos e hijas de las familias cristianas, vocaciones de apóstoles y misioneros: nuevos sacerdotes, religiosos y religiosas,
personas consagradas y seglares comprometidos,
al servicio del reino y de la civilización del amor.

Haz que, hoy como ayer, los hijos de Asturias sigan a tu Hijo por el camino de la santidad. y siembren la semilla del Evangelio desde aquí hasta los confines de la Tierra.

Madre y maestra de la fe católica, haz que Covadonga siga siendo, como antaño lo fue, altar mayor y latido del corazón de España.

Y a quienes te cantamos como "la reina de nuestra montaña", y a todos los hermanos que peregrinan por los senderos de la fe, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, que nos ofreces siempre como salvador y hermano nuestro.
Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Amén.

Juan Pablo II
Covadonga (Asturias), 21 de agosto de 1989
 

28 jun 2012

Dos años en brazos de María

Querida familia, 

¡¡¡¡Este próximo día 30 de junio cumplimos 2 años!!!! ¿Qué os parece si hacemos un regalo a nuestra mamá María?

La propuesta es:

1. Preparar a nuestra mamá una fiesta en nuestra casa. Invitarla 1 día a comer o cenar, reservarla un asiento, cocinar un plato, un postre, con mucho amor para Ella. Y compartir con Ella y con nuestra familia y amigos esa comida. Cualquier día durante el próximo mes de julio será una buena fecha, ¿os gustaría invitar a mamá a Comer?

2. Realizar 1 pequeño acto de amor diario a nuestra mamá, durante este mes. Pensando en Ella, ofreciéndoselo a Ella, de forma que al final del mes tengamos un ramo con 31 flores de amor. Puede ser simplemente una mirada, un beso, un pensamiento, un acto de amor con alguien que sufre, un minuto de adoración, una Eucaristía ofrecida por Ella, un oración escrita para Ella......... un pequeño (GRAN) acto hecho con mucho (MUCHÍSIMO) Amor. 

Si además, después queréis compartir con todos nosotros imagénes, recetas, testimonios de esas comidas con mamá, o de esos actos de amor, podéis enviárselo a Marta María por email. Y así ella los publicará en el blog - si alguien por humildad no quiere que su nombre aparezca por favor indicárlo. 

¡¡Vamos a llenar los brazos de mamá de Amor y su carita de besos!!
un millón de gracias por todo 
¡Esta familia es un regalo del cielo!
unidos en la oración y la Eucaristía
Marta María y Raúl

26 jun 2012

Lo que María nos dice de la Adoración



Ya en sus apariciones en Fátima enseñaba a los niños el valor de la adoración y cómo la respuesta al amor de Dios tiene valor de redención. Tal el significado de la oración dada a los pastorcitos: "Dios mío, yo creo en Ti, te adoro, confío en Ti, espero en Ti y te amo. Te suplico que perdones a los que no creen en Ti, no te adoran, no confían en Ti, ni esperan, ni te aman".
   
Por medio del ángel de Fátima recordamos que la adoración libera el poder de Dios para la conversión del mundo. El mismo ángel, al presentarle a los tres niños el cáliz y la Sagrada Forma, les hizo repetir : "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente, te ofrezco el santísimo cuerpo de Jesucristo, su preciosísima sangre, alma y divinidad presente en todos los tabernáculos del mundo en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencia con que se te ofende. Por los infinitos méritos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María te suplico la conversión de todo el mundo". Postrados en adoración los niños veían la sangre colar de la Hostia en señal del divino sacrificio reparador de las ofensas inferidas a Dios y de la gracia de conversión que descendía para salvación de las almas.

    En muchas otras apariciones, la Virgen Santísima recuerda la verdadera y real presencia del Señor en la Eucaristía y la importancia de la adoración. Así, en San Nicolás dice: "Debe ser el Señor único centro de adoración de sus fieles. Es ésta una invitación para adorar a Jesús eucarístico, ya sea con la oración o en solemne silencio. El Señor está allí presente y llega a los corazones anhelantes de su amor. Renovad diariamente, tanto externa como interiormente, este acto de ofrecimiento, como reparación por las almas infieles, por los que, por ignorancia, viven apartados de Dios. Adorad a Jesús y su gracia os envolverá. ¡Alabado sea su Santo Nombre!" (mensaje 1535).
    En Medjugorje varias veces se refiere a la adoración. En sus mensajes nos dice: "Adoren al Santísimo sin interrupción", "Enamórense de Jesús en la Eucaristía", "Cuando los fieles adoran al Santísimo reciben grandes gracias y yo siempre estoy allí, junto a ellos en adoración a mi Hijo".
    Los grandes santuarios marianos centran su espiritualidad en el culto eucarístico. Entre otros recordemos a Lourdes, Medjugorje, San Nicolás.
    En Medjugorje surgieron comunidades religiosas que centran su vida en la adoración y propenden a la adoración perpetua.

    El Santo Padre, en su encíclica Incarnationis Mysterium, dice: "Durante 2000 años la Iglesia ha sido la cuna en la que María coloca a Jesús y lo entrega a la adoración y contemplación de todos los pueblos. Que la humildad de la Novia haga que brille aún más la gloria y el poder de la Eucaristía, la que Ella celebra y atesora en su corazón".
    La Adoración Perpetua hace, de Cristo, Rey y trae su Reinado sobre la tierra. Él prometió: "Reinaré en cada corazón, en cada hogar, en cada país del mundo entero. Reinaré por el amor omnipotente y todopoderoso de mi Corazón Eucarístico". Como dice el P. Martin Lucia, misionero de la Adoración Perpetua: "En eso consiste el triunfo del Corazón Inmaculado que la Santísima Virgen profetizó en Fátima".

Padre Justo A. Lofeudo 
Misionero del Santísimo Sacramento

13 may 2012

Fatima: ayer, hoy y siempre


Desde el 13 de mayo de 1917, María en una de sus múltiples y más populares advocaciones “FATIMA” se ha convertido en un campo abierto donde más de dos millones de creyentes fortalecen su Fe. En aquel lugar de Portugal donde nace y crece la espiga para la eucaristía, donde se corta a tiempo el sarmiento para que produzca el vino… la Palabra de Dios sigue resonando con el mismo trasfondo de esta aparición: CONVERSIÓN PERSONAL.

Lucía, Francisco y Jacinta (testigos predilectos del inicio de esta devoción) nos representan perfectamente a nosotros:
- Sólo, desde la pequeñez, seremos capaces de intuir la grandeza de DIOS.
- Sólo, desde el asombro, podemos ser sensibles a la presencia de lo divino.
- Sólo, desde el volver a Dios, podremos gozar de su bondad y de su paz aquí y ahora.
 
Fátima sigue siendo un mensaje válido para la Iglesia y para los cristianos.
- Ir a este Santuario mariano es dejar por el camino el peso de nuestra mediocridad.
- Pensar en este lugar, sobrio y tan distinto a otros, es caer en la cuenta de que DIOS se las ingenia para sorprendernos en el momento y en el rincón más insospechado.
- Rezar en “Cova da Iría” es concluir que María es un canal que nos conduce al encuentro personal y comunitario con Dios.
- Celebrar la Eucaristía al pie de aquella Basílica es orientar los sentidos hacia el Oriente de donde viene la fuerza de la Palabra y el testimonio de la vida, muerte y resurrección de Jesús.

UNA PALABRA:
“El poderoso ha hecho obras grandes en mí, su nombre es santo” (Lc 1,49)

Volver de FÁTIMA a la realidad de cada día:
- Es saber que siempre hay un “misterio” escondido que al final de nuestros días Dios mismo se encargará de resolver.
- Es caer en la cuenta de que nos queda un trecho para cumplir, como María lo hizo, en la obediencia a Dios.
- Es seguir pensando y creyendo que “los grandes fenómenos” que ocurren en la ciencia y en la naturaleza… siguen teniendo su origen en el dedo de Dios. 
- Es confiar en un Dios que cura y sana a todo aquel que quiere revestirse con un talante y un espíritu nuevo: la belleza interior. 
- No poner tanto el acento, en las apariciones y signos extraordinarios, como cuanto en contemplar los pequeños acontecimientos de cada jornada como una presencia real y misteriosa de Dios… donde, además, Dios habla. Todos los días cuando intentamos cumplir el ideario de DIOS para nuestra vida y nuestro mundo, en nuestra Iglesia y para nuestra tierra… podemos decir que son un buen caldo de cultivo para la presencia de María.

2 may 2012

Los tres secretos de María

 Debemos salmodiar en el silencio de la oración las palabras y frases del Avemaría, contemplando a la Virgen en cualquiera de los tres momentos de la Anunciación: Antes de llegar el ángel; a solas en oración ante el Padre de los cielos, abriéndose con la sencillez espontánea y natural, generosa, de una rosa que se abre, con el ángel que la saluda; después, cuando se ha retirado Gabriel, a solas con el Verbo encarnado.

Nuevamente encarnado para mí ahora, porque ahora es cuando se encarna, porque quizá ahora es cuando más cerquita estoy de poder extasiarme ante esa maravilla que es Dios-hombre para mí. Uno de los Tres se ha encerrado en el seno de la Virgen. Uno de los Tres exinanivit semetimsum, se anonadó a sí mismo. Uno de los Tres, por mí.

Así hay que hacer ahora la oración, contemplando a la Virgen, repitiéndole con el corazón las palabras o las frases del Avemaría. “Virginiza”, dice san Anselmo, a los que se acercan. Si tú te virginizas, el enamoramiento vendrá como consecuencia y la fecundidad no será más que la resultante. Corazón virginal es lo primero que le hace falta a un cristiano.

Corazón virginal que no se contempla a sí mismo, que no se deleita en sí mismo; que no busca “amores ajenos” de ninguna clase. Los tres secretos de María en la Anunciación, son tres secretos de amor. La sinfonía del amor en tres tiempos maravillosos.

El primero, de la gracia, de la caridad de Dios hacia los hombres, su amor a María, llena de gracia. Segundo momento, el de la virginidad, es el amor de María que como rosa fragante, se abre hacia Dios, entregándose a Él sin reservas. Flor de consagración y renuncia. El tercer tiempo de esta sinfonía es la Encarnación, es la plenitud de este concierto de amor, la expresión más perfecta del amor de Dios al hombre y del amor del hombre a Dios.

Dios te salve, María, santa madre de Dios... Tres llaves para los tres secretos: El primer secreto nos lo dio la mano blanca de Gabriel cuando la saludó: “Dios te salve, llena de gracia”. Tendría ella 13 años, vivía en Nazaret, ciudad pequeñita, desconocida en la geografía humana pero para Dios la capital del mundo.

En este Nazaret vivía María, la niña de los tres secretos. Llena de la gracia, don divino, el mejor regalo que Dios puede hacer al hombre. Él encerró, como en arca preciosa, este tesoro en el alma de María. Y lo encerró, sin escatimar: llena, sobreabundante. Cuando la marea sube, desaparecen las rocas y se pierde de vista la playa, Corazón inmaculado de la Virgen.

El segundo secreto lo abrió ella misma, con su propia llave, cuando dijo: no conozco varón. Es decir, estoy consagrada a Dios, por la entrega de mi virginidad, para Él solo. Y germinó en la tierra una flor hasta entonces desconocida, la virginidad. A esa flor, María, se acerca el Espíritu Santo. Siempre busca flores de virginidad en que poder posarse. Corazones que vivan el momento presente, corazones que no se dejen zarandear por la imaginación o la sensibilidad. En esos corazones se posa el Espíritu Santo, como en María para cubrirla con su sombra, para convertirla en madre sin dejar de ser virgen. Para hacerla fruto, permaneciendo flor.

El tercer secreto es el mayor de todos, la clave, la razón de ser de los otros dos. El secreto, cuya llave es el mismo Dios que nos lo revela en la Sagrada Escritura. Una llave divina que abre un misterio oculto hasta entonces, oculto a los mismos ángeles. Cristo se encarna en las entrañas de María, es la salvación del mundo, es la salvación de todos los hombres. Obedeciendo, dice san Ireneo, es decir amando; porque obedecer es amar y amar es obedecer. Obedeciendo, la Virgen fue causa de la salvación propia y de la del mundo.

Esta frase hoy, en que dentro de la misma Iglesia hay una rebeldía contra las autoridades legítimamente constituidas: obedeciendo, es decir, amando. Amar es obedecer, y obedecer es amar. La Virgen fue causa de la salvación propia y de la del mundo. “Aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.

Tres secretos de amor, y tres llaves. Y ahora llego yo con mi cuarta llave, la de mi libertad propia, que tan pronto cierra la puerta como la abre. La cierra unas veces a Dios para abrirla al ladrón, y otras veces al revés. Al ladrón que roba el amor y la gracia, al amor que es el sentimentalismo, la imaginación, la inconstancia... Madre, aquí tienes mi llave, ponla en tu llavero de los tres secretos, mi puerta abierta para la gracia, para que Cristo venga a mi vida. María, niña de los tres secretos y Madre. Ama de llaves de mi casa y de mi vida, toma todos mis secretos, todas mis llaves; y que me deje yo bañar en la luz, que el Verbo Encarnado irradia y en la que te envuelve. Para que yo empiece a conocerle a amarle y a seguirle.

Padre Tomás Morales, S.J.

25 abr 2012

Oración a Santa María del Hermano Rafael


Santísima Virgen María: 
Haced que al poner el Señor en mi boca las palabras de David, lleguen al cielo limpias y transparentes, y no manchadas por mis impuros labios, indignos de pronunciarlas. 

Haced, Señora, que sea atendida mi oración... Yo os la ofrezco para que Vos se la presentéis al Señor... Purificad mi intención... perdonad las faltas..., y así, al pasar por vuestras purísimas manos, haréis el milagro de transformar mis débiles alabanzas en canto purísimo que recree a Jesús y se digne a escucharme.

Todo lo espero de Vos..., pues ¿quién soy yo para atreverme a tanto? Pero si tú intercedes..., entonces me atrevo a todo.

¿Y cómo no me vas a oír, si ya sabes que tu pobre trapense tanto te quiere?

¡Oh dulce! ¡oh Virgen María! Ruega por mí y por todos los pecadores como yo. No te olvides, Madre mía, que aunque el más pequeño, soy tu hijo.

26 de abril, día de San Rafael Arnáiz

6 abr 2012

Vivir la Pasión al lado de María


Jesús camina arrastrando la cruz entre la muchedumbre. El pueblo de Jerusalem, que pocos días antes le recibió entre aclamaciones, ahora festeja su condena a muerte. Cerca, entre ellos, camina María, arrastrando la cruz de Su Hijo con su corazón desgarrado de tanto dolor. Entonces, se encuentran ambos, y al cruzar sus miradas, María está serena. Mira a Jesús con sus ojos dulces llenos de lágrimas y llenos de paz.

Sabe que todo es voluntad del Padre y con su mirada vuelve a pronunciar ese “hágase en mi según tu palabra” que le dijo al ángel. No duda. A lo largo de su vida, María ha ido guardando todas las cosas en Su corazón para así servir mejor a Dios. Jesús no está solo. Su Madre le acompaña, abrazando Ella también la cruz.

Así, María une el sacrificio de Cristo a Su propio sacrificio y asume la misión de corredentora de toda la humanidad.

Madre mía, quiero acompañarte poniendo mi corazón al lado del tuyo, desgarrados ambos, pero aceptando cada pena, cada dolor, cada cruz, porque me une a Dios. Contigo como dulce cirenea de mi cruz personal, que prosiga mi paso, aunque sea indeciso, tras los de Jesús recorriendo el camino de la salvación.
Amén.

Fátima, Via Crucis en Valinhos, abril de 2011

16 feb 2012

La oración de María sostiene nuestra oración

Padre Pablo Domínguez
de su libro Hasta la cumbre


La vida entera de María es un hermoso ejemplo de entrega a la Voluntad divina. Todo en su persona irradia la felicidad que nace de la aceptación confiada a los designios del Señor. Ella es la bienaventurada, la llena de Gracia. Ella es la mujer plena, la mujer forjada en la perfección de su "‘sí’  a los planes del Creador.
La joven que Dios ha elegido para que sea verdadera madre del Hijo que se va a Encarnar es la prueba cierta, evidente, de que las grandes obras del Altísimo se hacen en el silencio del corazón y en la discreción del alma.
La acogida de María al plan salvífico de Dios no tiene reservas: es absoluta y definitiva, es para siempre. La ancilla Domini, la esclava del Señor, es manifestación gloriosa de la fuerza del Espíritu que santifica y glorifica la acción salvadora para con el hombre.
Por eso, la vida de la Virgen es una expresión acabada de oración, porque sus días y sus horas son una alabanza permanente, una honda acción de gracias al Señor.
“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador”.
Es en el corazón de María donde se actualiza, día a día y hora a hora, el misterio de la fe sin dudas, de la esperanza sin desconfianza, del amor que no defrauda.
Ella “conservaba todas estas cosas en su corazón”, nos cuenta el evangelista san Lucas (Lc. 2, 41-51) para enseñarnos cómo el camino de María debe ser, en definitiva, el camino de cada cristiano.
De María, así, con sencillez y sin alharacas, aprendemos que la oración es, primariamente, acción de gracias al Señor. La oración de cada uno de nosotros ha de constituirse, antes que nada, en alabanza y agradecimiento. La mirada de la fe sobre toda la realidad cotidiana tiene que fijarse, como lo hacía nuestra Madre, en el don inmenso de sabernos hijos de Dios. De este modo, las pruebas o sufrimientos, las contrariedades o nuestra propia debilidad, se iluminan con la certeza de que estamos llamados desde nuestro bautismo a una vida que trasciende el tiempo concreto de nuestro peregrinar por la tierra.
En este tiempo pascual nacido de la noche santa de la Resurrección de Cristo, María es, si cabe, la figura más atrayente del relato de los Hechos de los Apóstoles. Ha sufrido el dolor de la pérdida del Hijo, pero se ha alegrado con su triunfo sobre la muerte y ahora, con los apóstoles, aguarda la llegada del Espíritu que va a animar la vida de la Iglesia naciente.
“Todos perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María, la Madre de Jesús” (Hechos, 1, 14). Aquí, la oración es ya de súplica para impetrar la protección del Altísimo sobre la misión evangélica que la Iglesia ha recibido de manos de Cristo.
María es, de este modo, la Madre que escucha las peticiones de sus hijos y las transmite al Hijo que ha ascendido a los cielos. ¡Qué fuerza tiene esta oración que, de manos de María, llega a quien está sentado a la derecha de Dios Padre!
La tradición del pueblo cristiano siempre ha tenido claro que dirigirse en oración a María es algo así como “orar dos veces”. Ella acoge maternalmente toda súplica e intercede, como Madre, ante su Hijo; Ella nos enseña a orar con confianza y no deja de escuchar ninguna de nuestras peticiones. ¡Qué enorme alegría sabernos hijos de esta Madre que ama con el amor del mismo Cristo!
El Concilio Vaticano II nos ha recordado que Ella, María, la Virgen Madre de Dios y Madre nuestra, “con su amor materno se cuida de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada” (Lumen Gentium, nº 62).
Por eso, la oración de María es como el regalo que nos garantiza el valor de nuestra propia oración.
A Jesús, siempre por María.

12 feb 2012

Santa María del Sagrado Corazón de Jesús

Acuérdate, Nuestra Señora del Sagrado Corazón,
de las maravillas que hizo en Ti el Señor.
Él te escogió por Madre y te quiso junto a su cruz.
Ahora, te hace partícipe de su gloria y escucha tu plegaria. Ofrécele nuestra alabanza y nuestra acción de gracias. Preséntale nuestras peticiones...
(Se pide la gracia que se desea alcanzar)
Haznos vivir como Tú, en el Amor de tu Hijo,
para que venga a nosotros su Reino.
Conduce a todos los hombres, a la Fuente de Agua Viva que brota de su Corazón, extendiendo, sobre el mundo, la esperanza y la paz, la misericordia y la salvación.
Mira nuestra confianza, responde a nuestra súplica y muéstrate siempre nuestra Madre.
Amén.
Nuestra Señora del Sagrado Corazón.
¡Ruega por nosotros!

10 feb 2012

Día de la Virgen de Lourdes: Rezar a María como Bernardita


Oh María, que te apareciste a Bernardita
en la cavidad de la roca;
al frío y a las sombras del invierno
Tú les trajiste el calor de tu presencia
y el resplandor de tu belleza.
Infunde la esperanza, renueva la confianza
en el vacío de nuestras vidas,
tantas veces sumidas en la sombra,
y en el vacío de nuestro mundo,
en el que el Mal hace valer su fuerza.

Tú, que eres la Inmaculada Concepción,
socórrenos, pues somos pecadores.
Danos humildad para la conversión
y valor para la penitencia.
Enséñanos a rezar por todos los hombres.
Guíanos a la fuente de la verdadera vida.
Ayúdanos a caminar como peregrinos
en el seno de la Iglesia.
Estimula en nosotros el hambre de la Eucaristía,
pan del caminante, el Pan de Vida.

Oh María, el Espíritu Santo hizo en ti maravillas:
Él, con su poder, te ha colocado junto al Padre,
en la gloria de tu Hijo, el Viviente.
Vuelve tu maternal mirada
a nuestras miserias del cuerpo y del espíritu.
Que tu presencia, como luz reconfortante,
brille a nuestro lado en el trance de la muerte.

Queremos rezarte, oh María,
con sencillez de niños, como Bernardita.
Que entremos, como ella, en el espíritu
de las Bienaventuranzas;
así podremos, ya aquí abajo,
empezar a conocer las alegrías del Reino
y cantar contigo tu Magníficat.

¡Gloria a Ti, Virgen María,
dichosa servidora del Señor,
Madre de Dios,
morada del Espíritu Santo!
¡Amén!

2 feb 2012

Novena a Nuestra Señora de Lourdes: día 1

Querida familia...quiero invitarlos a que recemos juntos esta novena a la Virgen de Lourdes que comienza hoy hasta el 11 de febrero, que fue el día elegido en 1858 para que el cielo se hiciera presente en la tierra. Ese día cambiaría para siempre, no solo la vida de Bernardita, sino que marca el comienzo de una fuente de gracia que ha brotado para toda la humanidad. Fuente que solo crece con el tiempo.


Os invito a unirnos rezando esta oración y le pediremos a Mamá María por todas las intenciones de esta familia..para que Ella derrame sus Gracias como agua de bendición sobre cada uno de nosotros, de nuestras familias y de todos los que se confian a nuestras oraciones.. Gracias, que Maria los bendiga.
   
Marta María


Oración a Nuestra Señora de Lourdes


Enséñanos a creer
como Tú has creído.

Enséñanos a amar a Dios
y a nuestros hermanos
como Tú los has amado.

Haz que nuestro amor
hacia los demás sea siempre
paciente, benigno y respetuoso.

¡Oh Virgen Santísima de Lourdes,
míranos clemente en esta hora!


Juan Pablo II

16 ene 2012

Lourdes: Descansar en María



María, mi corazón cansado te busca y anhela descansar en ti…siempre.
Por senderos de la vida he caminado sin jamás sentir, como en Lourdes, tu abrazo maternal.
Me esperabas, Mamá.
Sabias que venía extenuada, y ya tus brazos abiertos se extendían a lo lejos a recibirme. Nunca había sentido un abrazo así. Nunca había sentido un amor de madre así.
Gracias, Mamá.

Gracias por recordarme que cada vez que las situaciones de la vida se hagan demasiado pesadas, estás tú. Me esperas siempre a la par de tu Hijo en la Eucaristía. Que no camino sola.
¡Oh, María, nunca te ocultes de mí!
Nunca permitas que te sienta lejos.
Nunca permitas que me vaya lejos de ti.
Abrázame continuamente así como me abrazaste en Lourdes.
Nunca apartes tu mirada de mí, pues dondequiera que mire quiero sentir que ahí está mi Madre….María.

Luisa Ortega, SFO

19 dic 2011

A la Virgen Niña


Dulcísima Niña María, radiante Aurora del Astro Rey, Jesús, escogida por Dios desde la eternidad para ser la Reina de los cielos, el consuelo de la tierra, la alegría de los ángeles, el templo y sagrario de la adorable Trinidad, la Madre de un Dios hecho Hombre; me tienes a tus plantas, oh infantil Princesa, contemplando los encantos de tu santa juventud.
En tu rostro bellísimo se refleja la sonrisa de la Divina Bondad, tus dulces labios se entreabren para decirme: "Confianza, paz y amor..."


¿Cómo no amarte, María, luz y consuelo de mi alma..., ya que te complaces en verte obsequiada y honrada en tu preciosa imagen de Reina niña? Yo me consagro a tu servicio con todo mi corazón. Te entrego, amable Reina, mi persona, mis intereses temporales y eternos.
Bendíceme Niña Inmaculada, bendice también y protege a todos los seres queridos de mi familia. Sé Tú, Infantil Soberana, la alegría, la dulce Reina de mi hogar, a fin de que por tu intercesión y tus encantos reine e impere en mi corazón y en todos los que amo, el dulcísimo Corazón de Jesús Sacramentado.
Amén.

7 dic 2011

Para pedir un corazón virginal



Consérvame un corazón de niño, puro y transparente como una fuente.

Dame un corazón limpio que sepa amar sin exigir retorno.

Un corazón sencillo que en nadie se busque, y sólo en Dios encuentre.

Un corazón humilde, que acierte a ocultarse siempre sin pretender aparecer nunca.

Un corazón que sea cielo azul, sin nubes de sentimentalismo, sin nieblas de apegos humanos.

Un corazón libre y gozoso de desaparecer en otro Corazón, el de tu Hijo Divino.


Un corazón ilusionado con la conquista de almas, atormentado por la gloria de Jesucristo, llagado de su amor, con una herida que no se cure sino en el cielo.

Un corazón virginal suspirando siempre:
"Descubre Tu presencia,
y máteme Tu vista y hermosura,
mira que la dolencia de amor que no se cura
sino con la presencia y la figura".

P. Tomás Morales.
Milicia de Santa María

2 dic 2011

Mira la Estrella e invoca a María!

Si se levanta la tempestad de las tentaciones,
si caes en el escollo de las tristezas,
eleva tus ojos a la Estrella del Mar:
¡invoca a María!.


Si te golpean las olas de la soberbia,
de la maledicencia, de la envidia,
mira a la Estrella,
¡invoca a María!


Si la cólera, la avaricia,
la sensualidad de tus sentidos
quieren hundir la barca de tu espíritu,
que tus ojos vayan a esa estrella:
¡invoca a María!



Si ante el recuerdo desconsolador
de tus muchos pecados y de la severidad de Dios,
si sientes ir hacia el abismo del desaliento o de la desesperación,
lánzale una mirada a la estrella, e invoca a la Madre de Dios.

En medio de tus peligros, de tus angustias,
de tus dudas, piensa en María, invoca a María!
El pensar en Ella y el invocarla,
sean dos cosas que no se aparten nunca
ni de tu corazón ni de tus labios.

Y para estar más seguro de su protección
no te olvides de imitar sus ejemplos.
Siguiéndola no te pierdes en el camino!

¡Implorándola no te desesperarás!
¡Pensando en Ella no te descarriarás!

Si Ella te tiene de la mano no te puedes hundir.
Bajo su manto nada hay que temer.
¡Bajo su guía no habrá cansancio,
y con su favor llegarás felizmente
al puerto de la Patria Celestial!

Amén

11 nov 2011

Súplica en el cansancio

Madre, vengo del tumulto de la vida.
El cansancio me invade todo mi ser.
Es tan difícil aceptar con paz todo
lo que sucede alrededor de uno durante
una jornada de trabajo y lucha... Las
cosas en las que habíamos depositado
tanta ilusión, decepcionan...
Las personas a las que queremos entregar
bondad, nos rechazan, Y aquellas otras
a las que acudimos en una necesidad,
intentan sacar provecho.

Por eso vengo a Tí, Oh Madre, porque
dentro de mí camina un niño inseguro,
pero junto a tí me siento fuerte y
confiado. Solo el pensar que tengo una
madre como tú, me dá ánimo. Me siento
apoyado en tu brazo y guiado por tu mano.
De esta manera, puedo con tranquilidad,
retomar el camino.

Renuévame por completo para que consiga ver lo hermoso de la vida.

Levántame para que pueda caminar sin miedo.
Dame tu mano para que acierte siempre con mi camino.

Dame tu bendición, para que mi presencia sea, en medio del mundo, un signo de tu bendición.
Amén.

P. Ignacio Larrañaga

15 sept 2011

Mariana, Marta Cristina, Macacha, Ana Aki, Adriana, Salma, Pili, muchas amigas más en la Gruta

Querida familia...
les cuento que ayer estuvimos como servidoras en la Gruta muchas de nosotras...Mariana, Marta Cristina, Macacha, Ana Aki,Adriana, Salma, PIli, y muchas amigas más con las que cada lunes rezamos el rosario...no se han movido de la Gruta y de la capilla, acompañando a la gente que peregrina para ver la Virgen...y nos comprometimos a seguir yendo en distintos turnos...recen por nosotras para que podamos perseverar y sobre todo para que en nuestras casas nos apoyen y suplan durante estos días que en verdad no sabemos cuántos serán...ayer nos fuimos a la mañana y volvimos a las 21.30 hs...hay mucho por hacer y muchisimo para agradecer...
Están presentes en nuestras oraciones..no lo duden!! ustedes apoyennos con las suyas!  GRACIAS A TODOS, abrazo inmenso para cada uno. 
Marta María

Día 3 en la Gruta

Familia entera...recién volvemos con Mariana de la Gruta...llenísimo de gente..que cuando ven a la virgen salen muy emocionados y conmocionados..estamos como servidoras junto con otras mujeres...mucho trabajo pero mucha gracia  también... es aseguro que los tenemos muy presentes frente a la Virgen...recién cuando nos volviamos la imagen estaba muy visible...es una bendición verla así...hemos rezado solo las servidoras....que Ella nos sostenga más fuerte que nunca en Sus brazos de Madre...y que llegue su bendición a cada uno!!! los quiero tanto!!!!! 
Marta María

Me requieren para ayudar en la Gruta

Me acaba de llamar el padre David para que vaya a ayudar a la Gruta ...a ordenar el paso de la gente que va a ver a la Virgen..rezad mucho por mi tambien...no se que pasará con todo esto a partir de  ahora...la Gruta está desbordada de gente!! y ahora tengo que dejar mi casa y salir corriendo para allá---no tengo nada organizado en casa ..que Ella me ayude a mi tambien
..mando abrazo inmenso
Marta María